Creo que hay que ser muy crítico con el uso de los códigos QR en divulgación y museística porque son herramientas que, pese a que llevan una larga trayectoria de uso en estos espacios, no acaban de convencer a los usuarios. Ayer mismo, sin ir más lejos, pregunté a un grupo de 60 personas, formado por estudiantes y arqueólogos, cuántos de ellos habían usado más de una vez un código QR. Es decir, cuántos se habían puesto más de una vez frente a estos jeroglíficos de puntos, habían desenfundado su tablet o smartphone y habían accedido al contenido que estos ofrecen. El resultado fue llamativo: sólo 6 de estas 60 personas lo habían hecho.
Esto refrenda lo que
Ejemplo de siglado de materiales arqueológicos mediante códigos QR. (Fuente:  |
Ejemplo de siglado de piezas arqueológicas mediante códigos DataMatrix (Fuente:
Este uso, tanto de los códigos QR como de los códigos DM me parece ejemplar y muy positivo pues, como vemos, facilita mucho el proceso de registro arqueológico y permite un acceso más sencillo a la información de cada pieza. Probablemente sea lo que, a lo largo de las próximas décadas, se vaya imponiendo en el mundo de la arqueología. Este tipo de siglado digital cobrará todavía más importancia cuando se difunda el uso de dispositivos como las Google Glasses que permitan acceder de forma mucho más sencilla a la información que esconden estos códigos. En este sentido ya se están haciendo las primeras pruebas:
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| Lectura de códigos DM en piezas arqueológicas gracias a las Google Glasses (Fuente: Gglassday) |
Para acabar, os dejo con algunas páginas web en las que se puede ampliar la información sobre este tipo de técnica de siglado arqueológico:
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